La Rioja. Argentina
ARRAIGADA FE ANCESTRAL
Como Custodio de la fe cristiana, el Cristo articulado de Famatina deslumbra con su sencillez como así también por su exquisita escultura hecha de tamaño natural. Arrodillarse bajo la cruz es revivir la pasión de cristo a flor de piel

En el camino del Inca -Famatina- este Cristo articulado descansa en la iglesia de San Pedro. Una gran torre y campanario central, conforman una postal única con el marco de los nevados del Famatina.

Como vigía permanente del catolicismo, la espectacular escultura fue traída desde el Alto Perú hace más de 400 años convirtiéndose en uno de los mayores atractivos de Semana Santa.

La imagen

Se dice, desde el amplio historial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, que el Cristo Articulado habría sido tallado por un indígena del legendario Cusco, capital del Imperio Inca. La imagen pertenece al arte barroco americano de los siglos XVII y XVIII.

A mediados del siglo 19, cuando el padre Aimón estaba a cargo de la iglesia San Pedro, llegó la imagen del Cristo (1850-1865), construida con nobles materiales de madera y cuero que permiten la articulación de sus brazos y cuello; los cabellos y la corona de espinas son naturales, al igual que los tintes que le dan color y que fueron extraídos de plantas tintóreas de esa región de América.

La boca entreabierta de Jesucristo es una de las rarezas de esta obra de arte convirtiéndola en la segunda del mundo con esta característica. Todas estas particularidades le otorgan un alto grado de realismo a la imagen dejando atónito a quien se acerca a venerarla, generando un clima de paz y sosiego para algunos o de gran aflicción para otros.

Una ceremonia ancestral

En la conmemoración de Semana Santa, la imagen de Jesús Crucificado centraliza las ceremonias y cobra movimiento. Así es que en la narración de la agonía del Señor, el Viernes Santo a las 15, el Cristo articulado reclina tres veces la cabeza y luego caen sus brazos en clara señal de que todo fue consumado. A continuación se lo baja de la cruz y se lo coloca en un sepulcro para realizar el Vía Crucis por las callesde Famatina con un gran acompañamiento de feligreses.

Esa ceremonia se repite año a año con gran convocatoria de lugareños y visitantes. Acompañan la procesión, las también imágenes de tamaño natural, de San Juan Bautista y la Virgen Dolorosa. La capilla también atesora la imagen de San Pedro Viejo, patrono de los mineros, traída desde las Ruinas de Capayán en el sur del Departamento, por Pedro Velazco, el hijo del fundador de la ciudad de La Rioja. Tiene 400 años de antigüedad.

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